Después del fracaso de 2002, cuando los galos
cayeron en primera ronda sin marcar un solo gol, Francia está
obligada a recuperar en Alemania su imagen ganadora. Para ello, volvió
la vieja guardia, con Zidane al mando. Si el marsellés llega
en forma, Henry y Trezeguet pondrán los goles que catapulten
a los 'bleus'. Si caen antes de las semifinales, será una decepción.