Voleibol
Brasil y Estados Unidos pelearán por el oro olímpico
La final masculina del próximo domingo también será Brasil-Estados Unidos, como la que disputarán las chicas el sábado, después de que Italia y Rusia cayeran en las semifinales. 22/08/2008
Dos formas de llegar a la final
Brasil comenzó mal ante Italia. Por los nervios y la responsabilidad y porque Andrea Anastasi, entrenador de los transalpinos, había preparado el partido de semifinales a la perfección. El bloqueo de los italianos cerró, por medio del bloqueo, los habituales canales del ataque suramericano y éstos acusaron el golpe perdiendo el primer set. Pero Brasil reaccionó de inmediato e introdujo pequeñas variaciones ofensivas que le fueron facilitando puntos y que se recuperara en lo moral, en lo anímico. Los defectos se trocaron virtudes y los campeones olímpicos en Atenas'04 volvieron a ser los de siempre, con una defensa a ultranza y con un ataque demoledor. Italia aunque mantuvo un buen tono, no le dio para seguir dominando el partido. En cuanto Brasil comenzó a atisbar la final y con el marcador en franquicia sacó a relucir otra de sus cualidades: saber gestionar la ventaja adquirida. Italia lo intentó hasta el final, pero no pudo. Su consuelo será luchar por la medalla de bronce. Estados Unidos protagonizó con Rusia un partido épico jugado de poder a poder, frontal y resuelto en el quinto set, en el que la fuerza, la potencia y la adrenalina estuvieron siempre presentes. Los dos equipos dejaron las sutilezas técnicas para otro momento y apostaron de lleno por una batalla total, por la fuerza bruta. Cada punto, cada balón se luchaba como si fuera el último y cada remate se hacía con el alma. Ningún equipo estuvo nunca dispuesto a retroceder un milímetro o a cambiar el planteamiento. Los saques pasaban de los cien kilómetros por hora y los remates eran auténticos misiles imposibles de frenar. Los bloqueos eran como la muralla china, altos, sólidos, impenetrables. Estados Unidos se apuntó los dos primeros sets, pero lejos de saberse cerca de la victoria, se aprestó a intentar contrarrestar el contraataque ruso. Bajo los mismo parámetros de guerra total, Rusia remontó anotándose la tercera manga con una vuelta de tuerca más a sus recursos ofensivos, y también el cuarto set, dejando el partido en un punto sin retorno. Estados Unidos y Rusia se la jugaron a 15 puntos. Pudo haber ganado cualquiera, pero los norteamericanos tuvieron más fortuna y acertaron en el momento preciso de un partido épico. Así las cosas, tanto en chicas como en chicos, Brasil y Estados Unidos protagonizarán ambas finales y se disputarán las medallas de oro olímpicas y la supremacía del voleibol mundial.
Brasil comenzó mal ante Italia. Por los nervios y la responsabilidad y porque Andrea Anastasi, entrenador de los transalpinos, había preparado el partido de semifinales a la perfección. El bloqueo de los italianos cerró, por medio del bloqueo, los habituales canales del ataque suramericano y éstos acusaron el golpe perdiendo el primer set. Pero Brasil reaccionó de inmediato e introdujo pequeñas variaciones ofensivas que le fueron facilitando puntos y que se recuperara en lo moral, en lo anímico. Los defectos se trocaron virtudes y los campeones olímpicos en Atenas'04 volvieron a ser los de siempre, con una defensa a ultranza y con un ataque demoledor. Italia aunque mantuvo un buen tono, no le dio para seguir dominando el partido. En cuanto Brasil comenzó a atisbar la final y con el marcador en franquicia sacó a relucir otra de sus cualidades: saber gestionar la ventaja adquirida. Italia lo intentó hasta el final, pero no pudo. Su consuelo será luchar por la medalla de bronce. Estados Unidos protagonizó con Rusia un partido épico jugado de poder a poder, frontal y resuelto en el quinto set, en el que la fuerza, la potencia y la adrenalina estuvieron siempre presentes. Los dos equipos dejaron las sutilezas técnicas para otro momento y apostaron de lleno por una batalla total, por la fuerza bruta. Cada punto, cada balón se luchaba como si fuera el último y cada remate se hacía con el alma. Ningún equipo estuvo nunca dispuesto a retroceder un milímetro o a cambiar el planteamiento. Los saques pasaban de los cien kilómetros por hora y los remates eran auténticos misiles imposibles de frenar. Los bloqueos eran como la muralla china, altos, sólidos, impenetrables. Estados Unidos se apuntó los dos primeros sets, pero lejos de saberse cerca de la victoria, se aprestó a intentar contrarrestar el contraataque ruso. Bajo los mismo parámetros de guerra total, Rusia remontó anotándose la tercera manga con una vuelta de tuerca más a sus recursos ofensivos, y también el cuarto set, dejando el partido en un punto sin retorno. Estados Unidos y Rusia se la jugaron a 15 puntos. Pudo haber ganado cualquiera, pero los norteamericanos tuvieron más fortuna y acertaron en el momento preciso de un partido épico. Así las cosas, tanto en chicas como en chicos, Brasil y Estados Unidos protagonizarán ambas finales y se disputarán las medallas de oro olímpicas y la supremacía del voleibol mundial.
artículos relacionados
- Estados Unidos deja sin el oro a los todopoderosos brasileños publicado el 22/08/2008
- Cuba se condena, por sus propios errores, a luchar por el bronce publicado el 21/08/2008
- Las estadounidenses Walsh y May-Treanor optarán a revalidar el título publicado el 19/08/2008
- La pareja española se despide de los Juegos en los octavos de final publicado el 16/08/2008
- Mesa y Herrera encajan su primera derrota ante la pareja china publicado el 14/08/2008

comentarios
enviar




