Triatlón
Gómez Noya: "Me da igual cuarto que séptimo, es medalla o no medalla"
El triatleta Javier Gómez Noya, cuarto en el triatlón masculino de los Juegos Olímpicos de Pekín, confesó que sufrió problemas estomacales a partir del tramo de la bicicleta que le afectaron en la carrera a pie y no pudo responder al cambio del alemán Jan Frodeno, campeón olímpico, y el canadiense Simon Whitfield y el neozelandés Bevan Dochherty, plata y bronce respectivamente, junto al embalse que rodea las tumbas de la dinastía Ming. 19/08/2008
Un gel le 'machacó' el estomago
En la posta en bicicleta fue cuando el gallego hijo de emigrantes ferrolanos, nacido en Basilea, tomó un gel, carbohidratos para el cuerpo que se absorben más lentamemente que las bebidas isotónicas, que empezó a causarle estragos en el estómago. "No he corrido muy bien a pie. No he tenido el día. He tenido problemas estomacales. Creo que no he digerido bien el gel que tomé en la bici", dijo. "He ido todo lo rápido para como estaba hoy y ha habido otros más rápidos, pero en ningún momento tuve buenas sensaciones en la carrera a pie. Me ha pasado un poco de factura el calor. Venía mentalizado para darlo todo, para vaciarme, sabía que iba a ser dura y ha sido durísima", explicó más tarde el pupilo de José Ángel Rioseco. Noya sufrió, además, molestias en el tendón de Aquiles ("Me ha dado un poco la lata, explicó), que lleva arrastrando desde hace dos meses. "Pero he podido entrenar bien y no es una disculpa. Ha habido tres que han sido más rápidos que yo y les felicito. He dado todo lo que tenía dentro y cambiar en la tercera vuelta pese a que ya no llevaba nada. Espero poder volver a intentarlo dentro de cuatro años", señaló el líder del ránking mundial, que en Londres tendrá 29 años.
"Es peor quedar el 25"
Cuando el gallego hizo el cambio el canadiense Whitfield, bronce en Atenas 2004, se quedó un poco pero no lo suficiente como para eliminarle. "Luego nos cogió al final y ya no pude hacer nada. ¿El cuarto puesto desagradable? Creo que es peor quedar el 25. Te da pena por la medalla, pero qué le vamos a hacer. Me da igual ser cuarto, que séptimo, que sexto. Es lo mismo. Es medalla o no medalla", lamentó. Pese al resultado, Noya se siente conforme con sí mismo porque no reservó nada de energías, bajo un intento calor y una humedad cercana al 50 por ciento. "No lo he podido conseguir, pero el deporte es así. Si fuera matemática no tendría emoción. No he digerido bien el gel, me pasa a veces con el calor y, en unos Juegos, si en vez de dar el cien por cien das el 97 te ganan. Es lo que he pasado", resumió.
Raña: "Es lo que hay"
Por su parte, Iván Raña tenía la ilusión de estar delante en los Juegos, pues en Sydney apenas era un jovenzuelo de 21 años, en Atenas tuvo un mal día cuando era uno de los grandes 'challengers' para el podio y había pensado que, con ocho años más de experiencia en sus piernas, podía disputar la carrera. "Cuando iba corriendo me vi delante bien. En la segunda vuelta igual me precipité un poco en la subida, intenté romper ahí y me pasó igual factura al final. Es lo que hay", dijo con cierto desencanto en el pasillo de la zona mixta. Raña, reciente vencedor de la prueba de la Copa del Mundo en Kitzbuhel, explicó que lo intentó "a intenté a tope", entrenó "mejor y más contento que nunca" y no le salió. "Si hice quinto es porque tengo que estar quinto. A mi ha sorprendido Frodeno porque cuando vi arrancar a Whitfield dije lo mismo gana porque es el más rápido, pero ¿Frodeno? Si creo que nunca ha ganado una Copa del Mundo", señaló.
En la posta en bicicleta fue cuando el gallego hijo de emigrantes ferrolanos, nacido en Basilea, tomó un gel, carbohidratos para el cuerpo que se absorben más lentamemente que las bebidas isotónicas, que empezó a causarle estragos en el estómago. "No he corrido muy bien a pie. No he tenido el día. He tenido problemas estomacales. Creo que no he digerido bien el gel que tomé en la bici", dijo. "He ido todo lo rápido para como estaba hoy y ha habido otros más rápidos, pero en ningún momento tuve buenas sensaciones en la carrera a pie. Me ha pasado un poco de factura el calor. Venía mentalizado para darlo todo, para vaciarme, sabía que iba a ser dura y ha sido durísima", explicó más tarde el pupilo de José Ángel Rioseco. Noya sufrió, además, molestias en el tendón de Aquiles ("Me ha dado un poco la lata, explicó), que lleva arrastrando desde hace dos meses. "Pero he podido entrenar bien y no es una disculpa. Ha habido tres que han sido más rápidos que yo y les felicito. He dado todo lo que tenía dentro y cambiar en la tercera vuelta pese a que ya no llevaba nada. Espero poder volver a intentarlo dentro de cuatro años", señaló el líder del ránking mundial, que en Londres tendrá 29 años.
"Es peor quedar el 25"
Cuando el gallego hizo el cambio el canadiense Whitfield, bronce en Atenas 2004, se quedó un poco pero no lo suficiente como para eliminarle. "Luego nos cogió al final y ya no pude hacer nada. ¿El cuarto puesto desagradable? Creo que es peor quedar el 25. Te da pena por la medalla, pero qué le vamos a hacer. Me da igual ser cuarto, que séptimo, que sexto. Es lo mismo. Es medalla o no medalla", lamentó. Pese al resultado, Noya se siente conforme con sí mismo porque no reservó nada de energías, bajo un intento calor y una humedad cercana al 50 por ciento. "No lo he podido conseguir, pero el deporte es así. Si fuera matemática no tendría emoción. No he digerido bien el gel, me pasa a veces con el calor y, en unos Juegos, si en vez de dar el cien por cien das el 97 te ganan. Es lo que he pasado", resumió.
Raña: "Es lo que hay"
Por su parte, Iván Raña tenía la ilusión de estar delante en los Juegos, pues en Sydney apenas era un jovenzuelo de 21 años, en Atenas tuvo un mal día cuando era uno de los grandes 'challengers' para el podio y había pensado que, con ocho años más de experiencia en sus piernas, podía disputar la carrera. "Cuando iba corriendo me vi delante bien. En la segunda vuelta igual me precipité un poco en la subida, intenté romper ahí y me pasó igual factura al final. Es lo que hay", dijo con cierto desencanto en el pasillo de la zona mixta. Raña, reciente vencedor de la prueba de la Copa del Mundo en Kitzbuhel, explicó que lo intentó "a intenté a tope", entrenó "mejor y más contento que nunca" y no le salió. "Si hice quinto es porque tengo que estar quinto. A mi ha sorprendido Frodeno porque cuando vi arrancar a Whitfield dije lo mismo gana porque es el más rápido, pero ¿Frodeno? Si creo que nunca ha ganado una Copa del Mundo", señaló.
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