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| La prueba se retomará esta noche |
Todo lo que podía salir mal relacionado con el líquido, sucedió en las Auto Club 500, pero no fue por falta de intentos. La carrera comenzó tres horas más tarde debido a las fuertes lluvias que cayeron entre la noche y la mañana del domingo, y luego fue demorada un tiempo más cuando el auto de Michael Waltrip comenzó a despedir aceite durante las vueltas de presentación. Luego el agua, detenida y cayendo, jugó un papel clave durante un par de banderas rojas antes de haber alcanzado la marca de las 100 vueltas.
Primer parón
Luego de dos incidentes a las primeras 21 vueltas, ambos aparentemente producidos por agua que fluía de las grietas en la pista, los directivos de NASCAR detuvieron la carrera y estuvieron trabajando durante 67 minutos para resolver el problema. Primero, Denny Hamlin deslizó por la pista en la curva 3 y golpeó el muro exterior en la vuelta 15, dañando seriamente el lado derecho de su Toyota Nº 11. El piloto aseguró que partes húmedas en la pista fueron las culpables.
Hamlin, profeta
"Pienso que podemos salir de vuelta allí, pero creo hay otros 42 pilotos que estarían de acuerdo en no correr en esta pista en este momento" comentó Hamlin. "Pasé por un sector húmedo y perdí el auto. Se puede ver en la televisión, justo en las grietas, hay mucho agua allí. Pasé por un lugar húmedo y no seré el único".
Hamlin demotró ser un profeta seis vueltas después, cuando Casey Mears perdió el control saliendo de la curva 2, hizo un trompo delante del tráfico y fue golpeado por Dale Earnhardt Jr., para luego ser embestido y volcado por el auto de Sam Hornish Jr. Reed Sorenson también sufrió daños en el incidente.
Problemas con la pista
Una vez más, pareció que al cruzar de una línea a la otra por sobre las grietas sobre la pista no era una buena idea. "Perdí un poco el auto pasando la curva 1" comentó Mears. "Un par de veces pasé por sobre el agua que estaba en una grieta. Eso fue entre las curvas 3 y 4 , es donde está peor". "También está feo entre la 1 y la 2, ya que ni bién alcancé la parte interna perdí el auto. No sé si fue justo en el momento que pasé por la grieta. No sé si esa fue la razón o no de haber perdido el auto, pero hasta el momento no había tenido inconvenientes pero en ese lugar sí los tuve. Casi lo pude salvar. Apenas rocé la pared pero desafortunadamente crucé la pista y me enganché con otros autos".
Nadie culpa a la organización
Hornish no culpó a NASCAR por la situación, que ha sido un problema desde el aguacero del viernes que obligó a anular la clasificación de la Copa Sprint. "Hay muchas grietas con agua entre la primera y la segunda línea" explicó. "Podríamos, de varias maneras, tener las secadoras jet dando vueltas hasta el lunes y todavía no tenerlas secas, siempre y cuando no vuelva a llover". "Pienso que NASCAR tomó la decisión que creyó era la más acertada. Uno tiene que tomar su trayectoria entrando a una curva. Uno no puede cruzar la parte central, entonces así no son las condiciones ideales para correr, pero en la medida que transitaran los autos la pista mejoraría poco a poco".
Lucha por la supervivencia
Junior no estaba contento con las condiciones de la pista ya desde el inicio, ya que varios autos, incluyendo a Matt Kenseth y Kevin Harvick, debieron ingresar a los boxes para hacer paradas no programadas para limpiar la suciedad de sus trompas. "Estábamos ahí tratando de sobrevivir" dijo Earnhardt. "La pista está realmente sucia y todo el mundo está deslizando. El circuito no está listo para hoy. Está sucio y correr hoy fue una mala decisión. Harvick estuvo de acuerdo con esa opinión. "La pista no estaba realmente lista para largar" analizó. "Había agua cruzando la pista entre 3 y 4, y pienso que varios pilotos le estaban comentando eso a los directivos de NASCAR. Ahora está peor. Está realmente húmedo".
Se intentó todo
En ese punto los oficiales de NASCAR detuvieron la competencia y enviaron a personal a hacer cortes verticales en las zonas comprometidas, esperando así crear canales de agua para que se disperse el agua. "Observamos algunas grietas con agua, entonces le dijimos a la gente del cuircuito que fuera e hiciera cortes en determinadas zonas para así dispersar el agua que estaba acumulada allí" comentó Kerry Tharp, vocero de NASCAR. Con ese tema arreglado aparentemente por el tiempo que llevó, una pequeña precipitación obligó a neutralizar otra vez la carrera en la vuelta 41. Pero otro fuerte lluvia que azotó la pista después de 87 vueltas forzó el ingreso de los autos nuevamente a la calle de boxes, donde fueron cubiertos por sus mecánicos, quienes a su vez volvieron a refugiarse bajo carpas, sufriendo el frío, húmedo y decididamente extraño clima de California mientras las secadoras de motor jet salía nuevamente a trabajar.