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| Rick Hendrick |
El hecho que los grandes equipos al final retornarán al medio del pelotón es un hecho tan inevitable como el muro exterior en el Darlington Raceway. Todo lo cual nos hace llegar a la pregunta más popular en NASCAR hoy en día: ¿qué le ocurre a Hendrick Motorsports? Es fácil ver porqué la gente se haría esta pregunta, dada la manera en que la organización de Rick Hendrick aplanó a sus rivales en 2007. Los resultados finales fueron brillantes: 18 victorias totales de 36 eventos con puntaje, incluyendo una seguidilla de 10 sobre 12 temprano en el año. Los cuatro pilotos del equipo ganaron carreras, y la organización se ubicó en el primer, segundo y quinto lugar en la posiciones finales del campeonato.
Mal momento para los grandes
¿Y ahora? Ninguna victoria en los primeros cinco eventos. El dos veces y actual campeón Jimmie Johnson ha aparecido como extrañamente vulnerable. Él y el cuatro veces campeón Jeff Gordon están ambos fuera de los primeros 12, mientras que el campeón 2007 de las Coca Cola 600, Casey Mears, está esforzándose por permanecer dentro los primeros 35 en lo referente a puntaje de dueños de equipos para poder mantener su derecho a un puesto asegurado en la grilla de largada. El único piloto quien remotamente se parece a uno en el nivel de Hendrick ha sido el de más reciente ingreso al equipo, Dale Earnhardt Jr.
, quien posee dos arribos entre los primeros 10, en cuatro de sus primeras cinco participaciones y se ubica en un sólido quinto lugar en las posiciones. Claramente, hay una gran diferencia en el rendimiento de la última temporada hasta ahora.
Muchos cambios en la competición
Así que es fácil ver porqué la gente se está haciendo la pregunta. Y lo hace a uno extrañarse : ¿qué es lo que realmente ocurre con Hendrick Motorsports? La respuesta: Nada. Hendrick se está enfrentando con lo mismo con que se enfrentó Roush Racing mientras se esforzaba en respaldar su performance de cinco autos en la Caza de 2005, lo mismo que le ocurrió a Dale Earnhardt Inc. cuando su épica dominación de la época de la placa-restrictora empezó a diluirse, la mismo que todo piloto o equipo de primera línea enfrentó en un momento u otro: la inherente naturaleza cíclica de esta categoría. El progreso de la tecnología, los cambios en el equipamiento y el reglamento y las tácticas en cuanto a puesta a punto, el cambio de personal -- todos los cuales combinan para convertir a cada temporada en un objetivo en movimiento. No hay garantías que un equipo va a dar en el blanco un año solo porque lo hicieron antes. Desde un punto de vista de la competición, nada es más irrelevante en NASACR que el tiempo pasado.
Nostalgia de tiempos mejores
La sorpresa no es que Hendrick haya retornado a estar en medio del pelotón, la verdadera sorpresa hubiera sido que Hendrick continuara su dominación del año pasado, desafiando todas las estadísticas que demuestran lo difícil que es hacerlo. Después de todo, hemos visto algo como esto antes. En 2005, los autos de Jack Roush se combinaron para ganar 15 veces. Cinco de sus pilotos lograron entrar en la Caza, un logro asombroso dado que solamente diez clasificaban en ese tiempo. Él hizo todo salvo ganar el campeonato aquella vez. La próxima temporada? Seis victorias, dos lugares en la grilla asegurados para la Caza, y otro recordatorio acerca de cuan difícil es continuar con el éxito de un año a otro. Es aún más difícil cuando un equipo consigue llegar al nivel de una alta marca de agua en una inundación de cada 100 años. Lo que hizo Hendrick la temporada pasada fue el equivalente de una temporada metódica de 16-0 en el NFL, o la clase de año que Tiger Woods está actualmente atravesando en golf. Campañas como esas no ocurren todos los años -- o cada década, para tal caso -- y no es realista esperar que Hendrick ni otra organización puedan replicar o exceder esa clase de éxito.
Sin triunfos hasta ahora
El mismo equipo Hendrick que ganó 18 veces el año pasado promedió ocho victorias por temporada durante los primeros siete años de esta década. Ocurrieron cosas la temporada pasada que no ocurren tan frecuentemente, como por ejemplo con Johnson ganando carreras en una cantidad de doble dígito (la primera vez desde que Gordon lo hizo nueve años antes), Johnson ganando títulos consecutivos (por pirmera vez desde que Gordon lo hiciera en 1997 y '98) y que cuatro autos de Hendrick ganando carreras (por tercera vez en el historial de 24 años de la organización). No es tan fácil como abrir un grifo, aún cuando Hendrick lo hizo parecer así en 2007. Lo cual, por supuesto, es el problema. Los resultados de Hendrick del año pasado han alzado el nivel en cuanto a expectativa a una altura completamente irrealista. Gordon ha tenido autos de entre los primeros-cinco en Fontana y Atlanta, mientras que Earnhardt ha estado a la par de la expectativa que rodeó a su transfernecia desde DEI. Pero hasta ahora no hay victorias, y la gente se está preguntando.
Mejoría en los últimos premios
"Ciertamente no estamos en pánico," dijo Gordon. "Me siento muy bien con respecto a nuestro equipo de carrera. Detesto que hayamos tenido dos problemas [en Daytna y Las Vegas]. Estoy pensando en porcentajes y cosas por el estilo. El año pasado fuimos tan consistentes, tuvimos tan pocos problemas, esas cosas se dispersan en el tiempo. Estoy como feliz de quitar estas cosas del camino tempranamente, pues quizá eso significa que podamos ubicar nuestra racha donde necesita estar. Estamos ahí de cerca en esta primera mitad de temporada." Pero por el momento, al menos, parece que están tratando de acercarse a, el expatriado de Hendrick, Kyle Busch, quien está ahora con Joe Gibbs, a una operación resurgente como la de Roush Fenway, a ese monstruo de tres cabezas que es Richard Childress Racing. Está empezando a parecer como que una de esas organizaciones emergerán como la que marca los estándares en NASCAR esta temporada. Y entonces descubrirán lo que Hendrick ya sabe: que es la verdadera naturaleza de NASCAR la que hace tan difícil para cualquiera poder mantenerse al tope.