El quaterback de Indianápolis hizo buenos los pronósticos en
una final de conferencia ante los Patriotas de Tom Brady y Bill Belichick que los Potros se llevaron por 38-34. Manning no sólo guió a su equipo al Super Bowl, sino que además lo había logrado ante el mariscal con la mejor marca en la fase final.
Los Potros contra la historiaTras una primera mitad dominada absolutamente por los de Nueva Inglaterra, los hombres de Tony Dungy dieron la vuelta a un partido que parecía iba a convertir a los Patriotas en un equipo con cuatro anillos de campeón en la última década.
La historia reciente estaba del lado de los Patriotas. Sin embargo, Manning, con 27 de 47 pases para 349 yardas, fue capaz de dar la vuelta a un partido que marchaba 3-21 ya en el segundo cuarto del partido.
Bears volvían a una finalLos Osos acallaban todas las críticas vertidas sobre ellos tras un brillante balance de temporada regular con su
victoria sobre los Santos de Nueva Orleans. Sin estrellas ni grandes nombres, cuestionado su mariscal titular Rex Grossman y basando su juego en la defensa y la carrera, los de Chicago volvían la final del Super Tazón que ya habían ganado en 1986 precisamente ante los Patriotas de Nueva Inglaterra en la Super Bowl XX.
La gran fiestaManning fue
duda hasta última hora para disputar la gran final. Finalmente, los Colts pudieron contar con su mariscal estrella en la Super Bowl XLI y este fue el gran triunfador de la gran noche. En la primera final del football americano entre dos entrenadores afroamericanos,
los Potros hicieron bueno su papel de favoritos,
Tony Dungy se llevó el premio y Peyton Manning, estadísticamente uno de los mejores quaterbacks de nunca, no sería conocido (como le ocurre a Dan Marino) como uno de los grandes que nunca portó un anillo de campeón.
La fiesta fue completa. Peyton Manning le ganaba le ganaba un pulso a la historia con
llevando a la victoria a los Potros por 29-17. Él conquistaba el título de
Jugador Más Valioso de la final.
Una nueva motivaciónCuando los faustos de la celebración de los Potros todavía no se habían apagado, los Patriotas firmaban a Randy Moss para sumarle a Tom Brady y formar uno de los mejores equipos de la historia. Ya había un favorito para la Super Bowl XLII. Sin embargo, el año todavía no había terminado y
una dura sanción a Bill Belichick conmocionaba los cimientos de la NFL. El futuro técnico 'Hall of fame' encontraba una motivación especial para llevar a los suyos a firmar la temporada perfecta.
Todavía se espera la primera derrota de los de Nueva Inglaterra.
Redacción segundosfuera.com |
30/12/2007 |